By Pilar Espitia 

Hacia finales del siglo XVI y desde una mirada deseante del imperio español, Lima, o la Ciudad de los Reyes, era lo que podríamos considerar un modelo de la perfección católica. De acuerdo con la ideología promovida por la colonia, Lima era un jardín de virtudes donde se exhalaba el olor de santidad. A diferencia del virreinato de Nueva España, Lima se convirtió en una “máquina de santos”, [i] a la vez que en las afueras de la ciudad, se comenzaba una ardua campaña de extirpación de idolatrías. Sin embargo, el panorama era mucho más complejo y, en realidad, el virreinato del Perú, y Lima en particular, eran espacios multiétnicos y multiculturales.

By Emanuel Pietrobon

Trinidad and Tobago is an insular state of Caribbean America, a nation that, along with Suriname and Guyana, possesses a historical tradition of religious pluralism that includes a substantial Islamic community. A 2011 census of the population describes a multi-faith panorama composed of Catholics (21.6%), Hindus (18.2%), Pentecostals (12.0%), Anglicans (5.7%), Baptists (5.7), Muslims (5%), and a number of other faith groups.

Congratulations to the winners of the first annual Open Americas photography contest! We received high-quality submissions from across the hemisphere, making it difficult to select winners.

Images were judged for their ability to capture the richness of the diverse landscapes and environments of the Americas. The beautiful photos below were taken in Mexico, Brazil, the U.S., Colombia, and the Dominican Republic.

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By Laura Schroeder

The video begins with slow, dramatic music.

The words “Grupo Jaremar” flash against a concrete wall, followed by shots of factory equipment and signage surrounded by lush foliage and zooming cars.

A deep male voice announces in Spanish that Grupo Jaremar, a Central American palm oil conglomerate, delivers high-quality products with the customer in mind.

Then, the stories start.

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Open Americas is accepting submissions for its First Annual Photo Contest, beginning Monday, June 18th at 12 p.m. Eastern Standard Time and ending Monday, July 9 at 10 p.m. Eastern Standard Time. By submitting an official entry, each participant agrees to the rules below and states that he or she is at least 18 years old. 

Por Susana Cardenas-Soto

La memoria como un remedio para el mal de Tzvetan Todorov identifica cuatro roles principales en las narrativas del bien y del mal: el villano y su víctima; el héroe y sus beneficiarios (8-10). Al examinar la esfera patriarcal de los cárteles mexicanos y sus narrativas, específicamente Fiesta en la madriguera de Juan Pablo Villalobos, podemos ver que las mujeres desempeñan el papel de víctima. Feminicidio se define como “el asesinato misógino de mujeres por hombres…” (Fragoso 283). Fragoso explica que esta violencia es “consecuencia lógica del sistema patriarcal que mantiene la supremacía masculina” (284). Es fácil disolver la empatía a favor de demonizar a los perpetradores cuando leemos sobre los horrores del narcotráfico. Todorov afirma que para evitar una ‘repetición de acontecimientos’ se requiere reflexionar sobre las circunstancias que dieron lugar a actos bárbaros, las motivaciones de los responsables y los medios que emplearon (80). No podemos simplemente culpar a los hombres como Guzmán, o el ficticio Yolcaut, sin mirar los sistemas de patriarcado y explotación económica. Es natural estar sorprendido sobre las realidades de la narco-violencia; para comprender, debemos emplear la empatía. Fiesta en la madriguera revela, a través de la estructura narrativa, la victimización de las mujeres en los cárteles mexicanos, e ilumina simultáneamente la humanidad de sus agresores y el sistema omnipresente que perpetúa la estratificación de clase y género.